Un mes ya sin actividad

Desde aquel fin de semana del 7 y 8 de marzo, el balón no ha vuelto a rodar. Son momentos duros donde un “malvado bicho” llamado COVID 19 nos ha sacudido, ha entrado en nuestra vida cotidiana y ha dado al traste con nuestros planes diarios.

Los Campos Municipales ahora sólo tienen un silencio que lo rompe cualquier ráfaga de viento o la lluvia. Y no es eso lo que nos pide el cuerpo. Sino que el mismo nos pide que los vestuarios vuelvan a ser el lugar donde el entrenador explica las nociones y las tácticas, las duchas vuelvan a sonar y las risas de la victoria muchas veces se puedan juntar con alguna cara larga porque las cosas no han salido de la manera deseada.

En resumen, queremos romper ese silencio desgarrador, deseamos volver a oír esa algarabía diaria, queremos volver a ver el Bar del campo con gente debatiendo con su refresco y tapa en mano.

De la misma manera no podemos olvidar en estas proximidades de la Semana Santa, el clásico viaje a Cantabria para jugar la ya distinguida Isla Cup. Un viaje que este año por las circunstancias no podemos realizar y que confiamos podamos vivirlo una vez pase todo. Un viaje que siempre ha significado para nosotros el refuerzo de la comunión que vivimos diariamente en el C.F. Collado Villalba.

Por todo ello, desde el C.F. Collado Villalba, desde nuestro confinamiento, desde nuestras ganas de poder volver a abrir nuestras oficinas, decimos a todos los niños y padres que se extraña no poder veros por aquí todas las semanas. Pero lo que más deseamos sin ninguna duda es que os encontréis bien y que entre todos juntos superemos esto, porque estamos convencidos de que unidos somos fuertes y lo lograremos, que este sacrificio de reclusión en nuestros domicilios valdrá la pena.  YA QUEDA MENOS.