El Cadete «A» resurge y el Cadete «B» golea para ponerse líder

El Cadete “A” ha resurgido de sus cenizas en El Chopo de Galapagar consiguiendo estrenar su casillero de victorias esta temporada.
Iván Martín demostró bajo palos ya en el primer minuto el gran estado de forma en el que se encuentra con una doble parada.
A partir de ese momento, el C.F. Collado Villalba empezó a sacar lo mejor de sí, encerrando al C.D. Galapagar sin darles apenas opciones. En el descanso, los de Jorge Tudela ya iban con 0-3 arriba.  Roony por partida doble y Fer firmaron los tantos.
El C.F. Collado Villalba seguiría en su línea en la segunda parte. Tocando y encerrando a los galapagueños, quienes prácticamente se tenían que quitar la presión de encima enviando balones en largo.  En uno de esos despejes, los locales acortaron diferencias.
Los villalbinos gozaron entonces de múltiples ocasiones para ampliar la cuenta con varios mano a mano no definidos.
El C.D. Galapagar se metió en el partido con una rigurosa falta y en tiempo de prolongación, en un contragolpe conducido por Miguel se anota el 2-4 definitivo.

El Cadete “B” fue superior en todo momento al F.C. Villanueva del Pardillo “E”. Las ocasiones para los de Juan Antón se sucedían y donde José por partida doble y Zorrilla abrían la brecha.
En la segunda mitad, la intensidad del C.F. Collado Villalba no bajó y José marcó otro más, tres de Rodrigo Povedano uno de Dani Rubio y otro de Dani Ahwazifar que cerraron el partido en un contundente 9-0.

Pesó y mucho el tanto encajado por el Cadete “C” nada más iniciarse el encuentro en el Antonio Sanfiz frente al Aravaca C.F. “D”. Los de Andrés Barquilla ya remaban contracorriente en el minuto 2 cuando los arlequinados se pusieron arriba tras varios rechaces. Pasado el cuarto de hora llega el segundo de los locales en un saque de esquina y al filo del descanso, al contragolpe, los villalbinos encajaron el tercero.
La clave para el C.F. Collado Villalba estuvo en el inicio de la segunda mitad, cuando no consiguieron llevar a la jaula dos oportunidades que habrían puesto en jaque a los arlequinados.
El cuarto de los de Aravaca fue un carro de agua fría para los chicos de Andrés Barquilla, acabando el choque con 6-0.